La coincidencia de las agendas impedirá la presencia del titular del Palacio de Hacienda en las reuniones con representantes del organismo. Estos encuentros se llevarán a cabo con el resto del equipo económico para analizar las metas establecidas para 2026. Además, el 25 de septiembre vence un pago de USD 800 millones al FMI.
La llegada de los técnicos del Fondo marcará el inicio de un nuevo diálogo sobre los compromisos establecidos para este año, con un enfoque en dos puntos clave: la acumulación de reservas y el resultado fiscal primario. El Gobierno logró superar el objetivo de compras de divisas para el año, fijado en USD 10.000 millones, aunque no alcanzó la meta fiscal del primer semestre. Las discusiones deberán abordar esta disparidad, junto con la evolución de la recaudación, la reducción de impuestos y la actividad económica.
Según información obtenida, la delegación del prestamista llegará el lunes, pero aún no se han hecho públicos los nombres de los miembros ni la duración de su estancia en el país. Tampoco se han proporcionado detalles sobre la agenda de reuniones entre los enviados del FMI y los funcionarios del Ministerio de Economía.
Meta alcanzada
Un dato significativo en la discusión será el cumplimiento de la meta de reservas internacionales. Para 2026, el programa estableció un objetivo de compra de USD 10.000 millones, mientras que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ya ha adquirido más de 14.200 millones de dólares, superando así la meta por más de USD 4.200 millones.
Aún está por verse si se cumplirá la meta de acumulación de reservas fijada en USD 8.000 millones para este año. Según la consultora Analytica, el BCRA ha superado esa meta, alcanzando USD 9.000 millones. La evolución de la situación en los meses restantes de 2026 será clave para verificar esta tendencia.
Desafíos adicionales
El avance en la adquisición de reservas internacionales contrasta con la situación fiscal, donde el Gobierno no alcanzó el compromiso del primer semestre. El acuerdo para este año contempla un superávit primario del 1,4% del Producto Interno Bruto (PBI), un aspecto que ordenará parte de la discusión entre funcionarios argentinos y los técnicos que llegarán a Buenos Aires.
El resultado fiscal del primer semestre se ubicó en 0,6% del PBI, por debajo de la meta de 0,7% del PBI, influenciado por varios factores, como el retraso en la declaración del impuesto a las Ganancias para personas humanas, que afectó el ingreso tributario. También se hicieron sentir la caída general en la recaudación, vinculada a la disminución de impuestos, y el nivel de actividad económica.
En el ámbito fiscal, en la segunda revisión, el equipo económico asumió compromisos con el FMI para asegurar el superávit fiscal, como la postergación de la reforma laboral, que se implementará a partir del 1° de noviembre, aunque su validez aún está en discusión. Se previó también un aumento en la recaudación impositiva y una mejora en la focalización de subsidios al transporte.
Caputo no asistirá en Buenos Aires
La ausencia de Caputo se debe a su viaje junto al presidente Milei a Nueva York, donde acompañará al mandatario en las reuniones de la ONU. Mientras tanto, los técnicos del FMI comenzarán sus contactos en Argentina. Este cronograma deja las reuniones con la delegación internacional en manos de otros miembros del equipo económico.
La tercera revisión se realizará después de la visita de Kristalina Georgieva a Argentina a fines de julio. Durante su estadía, la directora gerente del FMI planteó una serie de medidas necesarias para el equipo económico, enfocándose en ampliar la actividad en sectores como el petróleo, el gas y la minería, y extendiendo ese impulso a otros sectores.
Georgieva destacó que el dinamismo de estos sectores debería impactar positivamente en la construcción, servicios y logística. También mencionó la importancia del desarrollo de Vaca Muerta para la economía en general. Además, indicó la necesidad de mejorar las condiciones financieras para quienes acceden a créditos, profundizar el mercado de capitales y eliminar las restricciones de infraestructura que afectan el funcionamiento económico.









