Senado: el oficialismo propone la aprobación de modificaciones al régimen de Inocencia Fiscal.

El oficialismo ha logrado este jueves, con el apoyo de bloques aliados, alcanzar el quórum necesario para abrir la sesión del Senado, donde se discutirá el proyecto de Inocencia Fiscal II y se evaluará un nuevo régimen de biocombustibles, que será enviado a la Cámara de Diputados para su revisión.

A pesar de poder abrir el recinto, existen incertidumbres sobre la solidez de los votos requeridos para el proyecto de biocombustibles. Esto genera dudas sobre si la propuesta, impulsada por las provincias del noroeste y ubicada al final del orden del día, será debatida.

La convocatoria se produjo tras varios días de negociaciones entre el bloque de La Libertad Avanza, dirigido por Patricia Bullrich (Capital), las bancadas de la oposición dialoguista y representantes provinciales. Bullrich decidió incluir el proyecto de biocombustibles en el temario, a pesar de las resistencias de algunos senadores de la UCR y otros miembros del oficialismo, ante la presión de legisladores de provincias azucareras que advirtieron que no participarían en la sesión sin la inclusión de esta iniciativa.

La agenda de este jueves también incluye dos convenios relacionados con el traspaso de la justicia penal juvenil a la Ciudad de Buenos Aires y la competencia sobre delitos asociados a ese fuero.

Además, se tratarán los pliegos que proponen a Alejandro Catania y Javier Galván Greenway como camaristas del fuero penal económico. Sus nominaciones habían permanecido en suspenso durante casi cuatro meses por decisión de la Casa Rosada, debido a supuestos vínculos con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Después de recibir dictamen favorable en la Comisión de Acuerdos, estas propuestas avanzaron por la presión de senadores de la oposición que no encontraron objeciones a sus candidaturas.

El proyecto de Inocencia Fiscal II, formulado por el Poder Ejecutivo y aprobado por la Cámara de Diputados a finales de agosto, busca reducir las exigencias informativas para los contribuyentes. Su objetivo es ofrecer mayor previsibilidad ante controles y permitir la regularización de inconsistencias tributarias sin perder beneficios. Uno de los cambios más significativos incluye la eliminación de los límites de ingresos y patrimonio que restringen el acceso al régimen, lo que permitiría la inclusión de contribuyentes con residencia fiscal en el país sin importar si superan determinados umbrales.

Asimismo, la propuesta modifica el margen de intervención de la ARCA, limitando sus objeciones a diferencias relevantes y justificadas. Además, se facilitará la rectificación de declaraciones sin excluir automáticamente a los contribuyentes del régimen, siempre que regularicen su situación.

El aspecto más debatido de la propuesta son sus implicaciones políticas y fiscales. Según el Gobierno, la norma busca crear una relación menos sancionadora entre el fisco y los contribuyentes, y fomentar la formalización de ingresos. No obstante, críticos argumentan que podría funcionar como un blanqueo encubierto y generar un alivio tributario excesivo, beneficiando a sectores económicamente más fuertes y afectando la recaudación.

El proyecto de biocombustibles propone sustituir el régimen actual por uno que incluya incrementos graduales en los porcentajes obligatorios de mezcla, con una transición diferenciada para los distintos segmentos de la industria. La propuesta, que ha sido objeto de negociaciones intensas, se enmarca en las demandas de varias provincias del noroeste.

Se plantea aumentar el corte obligatorio de bioetanol en las naftas del 12% al 15%, distribuyendo la mezcla entre productos a base de caña de azúcar y maíz. En cuanto al biodiésel, el porcentaje en gasoil y diésel oil incrementaría del 7,5% al 10% tras un período de transición. A pesar de las críticas de senadores de las provincias del centro, el oficialismo considera que el régimen beneficiará a todos los sectores.

Este proyecto también incluye límites a la concentración empresarial y mecanismos para la asignación de cupos. Una de las cuestiones más sensibles es la situación de las pymes de biodiésel, que durante el debate han solicitado una cuota protegida más amplia y estable. El dictamen prevé una participación reservada, pero con reducciones progresivas hasta 2036.

Los argumentos a favor destacan que el régimen actual está obsoleto y la intervención del estado desalienta inversiones. Un sistema más competitivo podría generar un aumento en la producción y mejorar la eficiencia del sector.

Noticia en desarrollo

Fuente de la nota

Comentarios de Facebook

Comentarios