La actividad económica disminuyó un 2,9% en julio.

La actividad económica disminuyó un 2,9% en julio.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) ha registrado una nueva caída, lo que impide consolidar una tendencia de crecimiento sostenido durante más de dos meses. En junio, la variación había sido positiva, con un aumento del 0,8% respecto a mayo y del 2,7% en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que generó expectativas favorables. Sin embargo, los datos sectoriales de la industria y la construcción ya anticipaban descensos significativos, alrededor del 5% intermensual.

Este resultado cobra importancia ya que coincide con el período que el ministro de Economía, Luis Caputo, había señalado como los “mejores 18 meses”. Sin embargo, el pronóstico del Gobierno no se ha materializado, ya que la actividad sigue una trayectoria irregular, con meses de crecimiento alternados con meses de declive.

El ministro mencionó que, en los primeros siete meses del año, la actividad creció un 1,7%, sin hacer referencia a la caída intermensual o interanual de julio. Señaló que el mes estuvo marcado por distintos shocks temporales que afectaron varios sectores, incluyendo la menor disponibilidad de gas en la industria manufacturera, así como lluvias y nevadas superiores a los promedios históricos en la construcción, minería y otros servicios. También mencionó la reducción de horas trabajadas en algunos sectores debido a la Copa Mundial de Fútbol.

Dinámica de la economía

Facundo Beltramone, economista de Fundación Libertad, comentó que “un dato mensual debe analizarse en el contexto de una trayectoria que ha mostrado bastante volatilidad”.

El EMAE ajustado por estacionalidad experimentó un aumento del 0,4% en enero, pero luego sufrió una caída del 2,6% en febrero, un rebote del 3,5% en marzo, y caídas de 1,5% en abril y 0,5% en mayo, junto con un crecimiento del 0,8% en junio. Este patrón se asemeja a un «serrucho», donde la economía oscila entre correcciones y recuperaciones cada mes.

También se observa esta dinámica en los datos trimestrales: el PIB ajustado por estacionalidad creció un 0,7% en el primer trimestre de 2026 en comparación al último trimestre de 2025, pero en el segundo trimestre se registró una disminución del 0,6% en relación a los primeros tres meses del año. A pesar de esto, la actividad se mantuvo un 2,0% por encima del segundo trimestre de 2025.

Índices a la baja

Con los últimos datos de actividad, Justina Gedikian, analista de renta fija en Cohen Aliados Financieros, observó que se ha revertido la leve mejora de junio, llevando al índice a su nivel más bajo desde marzo de 2025, con un descenso del 4,1% respecto a diciembre. En términos interanuales, la actividad mostró una caída del 1,4%, incluso frente a una base baja, y el acumulado del año se redujo a un 1,7% interanual.

La disminución fue generalizada; ocho de los 15 sectores afectados mostraron retrocesos. El comercio (-5,1% interanual) y la industria manufacturera (-4,6% interanual) contribuyeron con una reducción de 1,3 puntos porcentuales, sumándose a las caídas en construcción (-3,3% interanual) y intermediación financiera (-3,0% interanual). En contraste, sectores como pesca (+8,4% interanual), minería (+4,7% interanual) y agro (+0,7% interanual) aportaron 1 punto porcentual, insuficiente para equilibrar la situación.

“En lo que va del año, la actividad ha caído en cuatro de los siete meses, lo que refuerza la percepción de una economía sin un motor sostenido más allá de los sectores primarios, que tampoco han logrado mantener la actividad”, afirmó. Agregó que con los sectores más intensivos en empleo cada vez más rezagados, se reduce el margen para mejorar el ánimo social, especialmente con el calendario electoral de 2027 a la vista.

El Banco Provincia destacó que la caída del 2,9% intermensual en julio es el cuarto mayor retroceso para un mes desde el inicio de la serie en 2004, a excepción de los períodos de crisis como la pandemia y la crisis internacional de 2008.

Medidas de reactivación económica

De cara al futuro, el equipo económico centra sus esfuerzos en el sector de la construcción. Las medidas anunciadas por el ministro Caputo buscan abordar tanto la oferta como la demanda en este ámbito. Estas incluyen la ampliación de la oferta de financiamiento para empresas y el estímulo de la demanda a través de créditos hipotecarios.

El Gobierno ha propuesto facilitar el acceso a créditos en dólares para un mayor número de empresas y ha planteado el fondeo de bancos con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para respaldar la concesión de préstamos hipotecarios.

Caputo comentó en una conferencia de prensa que están trabajando para “atacar tanto la oferta como la demanda”, permitiendo que desarrolladores accedan a financiamiento en dólares en condiciones más accesibles, lo que facilitaría nuevos proyectos, mientras que también se espera un incremento en la demanda como resultado del impulso a los créditos hipotecarios.

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