Aumento del Río Paraná y Uruguay Impacta la Ganadería en el Litoral Argentino
La creciente de los ríos Paraná y Uruguay está obligando a productores de las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes a trasladar su ganado desde islas y campos bajos. Las previsiones meteorológicas indican más lluvias debido a la presencia del fenómeno Super Niño, lo que intensifica la alerta en el Litoral argentino.
En la localidad de San Javier, los productores están trasladando vacas desde áreas inundadas hacia terrenos más altos. Las imágenes de esta región santafesina muestran el avance del agua, que ya está modificando las prácticas ganaderas locales ante la expectativa de lluvias continuas que podrían extender la situación de emergencia en los próximos meses.
La influencia del Super Niño genera inquietud en relación a los rodeos ubicados en zonas vulnerables. Se prioriza la evacuación de animales para evitar que el agua los aísle, reduzca los espacios de pastoreo y cause ventas anticipadas, especialmente de vacas destinadas a la cría. Además, los costos de transporte, alimentación y alquiler de campos están aumentando a medida que las opciones disponibles disminuyen.
En Santa Fe, las áreas ribereñas albergan alrededor de 710,000 cabezas de ganado, de las cuales cerca del 90% son bovinos. San Javier tiene aproximadamente 260,000 animales en riesgo, seguido por los departamentos Garay y General Obligado. Según datos del 14 de octubre, el nivel del río Paraná en San Javier alcanzó los 4.86 metros, con un incremento de 46 centímetros desde finales de septiembre.
El Gobierno de Santa Fe ha instaurado el Registro de Oferentes de Campos, Alimentos y Transporte (ROPECA) para conectar a productores que requieren forraje, campos o logística con quienes pueden ofrecer esos recursos. Esta herramienta acepta propuestas de otras provincias y busca facilitar acuerdos entre particulares en medio de los traslados de ganado desde áreas críticas.
Además, se ha implementado un procedimiento excepcional para traslados urgentes cuando no sea posible obtener con antelación el Documento de Tránsito Electrónico (DT-e) del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). Los productores tienen la posibilidad de iniciar el traslado con una autorización policial, debiendo regularizar la documentación sanitaria en un plazo de 48 horas tras llegar al destino. En Romang, se utilizan tres barcazas para retirar ganado de las islas, aunque las lluvias están complicando el acceso por caminos de tierra.
Acciones en Entre Ríos y Corrientes
La situación también es crítica en Entre Ríos, donde las autoridades han puesto en marcha un operativo preventivo para evacuar animales de las islas. Al inicio de la campaña, se registraron aproximadamente 480,000 cabezas en terrenos bajos y islas; hasta ahora, quedan menos de 200,000. Parte de esta reducción se debe a ventas usuales, pero el objetivo es agilizar los movimientos y prevenir nuevos ingresos a áreas inundables.
Las proyecciones indican que la creciente podría intensificarse hacia diciembre y persistir hasta marzo o abril, dependiendo de las lluvias. La logística se presenta como un obstáculo, ya que la disponibilidad de embarcaciones, camiones y puntos de desembarco afecta la rapidez de las evacuaciones. El Gobierno provincial está colaborando con la Prefectura Naval Argentina, la Policía, Senasa y la Fundación de Lucha Contra la Fiebre Aftosa (Fucofa) en estas tareas.
En Corrientes, el incremento del río Paraná ha llevado a la reubicación de ganado en Carrizal Norte, en el departamento de Bella Vista. El nivel del agua alcanzó los 4.96 metros el 12 de octubre, con un aumento de 13 centímetros en solo un día. Los productores se centran en evacuar principalmente terneros para minimizar el riesgo de que una estadía prolongada en campos saturados afecte la salud de los animales o dificulte los controles veterinarios.
La Confederación Rural Argentina (CRA) está en comunicación con la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes y las autoridades locales. Según el Instituto Nacional del Agua, se prevén lluvias para el noreste de la Cuenca del Plata en la próxima semana, lo que será crucial para la evolución de los ríos Paraná y Uruguay mientras los productores buscan asegurar transporte, alimentación y terrenos antes de que la demanda incremente los costos.








