En Estados Unidos, el presidente argentino no tiene previsto reunirse con destacados líderes demócratas, excepto por un almuerzo con el exmandatario Bill Clinton, organizado anteriormente por el empresario Gerardo Werthein. Este encuentro se realizó cuando Javier Milei fue elegido presidente, justo antes de asumir su cargo.
La situación es similar con el gobierno de Brasil, ya que la relación con el reelecto presidente Luiz Inácio Lula da Silva había empezado de manera negativa y se deterioró aún más después de la asistencia brindada a Flávio Bolsonaro en su fuga. Además, Milei no tiene contacto con los opositores al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quienes podrían asumir el gobierno.
La estrategia de enfocarse en un único candidato, el “candidato de Milei”, sin establecer vínculos con otros representantes del sistema político, se mostrará nuevamente el 29 de este mes durante las elecciones en España. Milei ya ha manifestado su apoyo a los candidatos de Vox, liderados por Santiago Abascal, así como a los del Partido Popular. No obstante, no ha tenido ningún contacto con el gobierno del socialista Pedro Sánchez, uno de sus habituales adversarios en debates mediáticos.









