El presidente de La Libertad Avanza en Tucumán cuestionó el modelo de gestión provincial luego de que el Gobierno nacional dispusiera una asistencia financiera mediante un adelanto de coparticipación. Apuntó contra el peso del gasto corriente, la falta de inversión y el uso de fondos públicos en estructuras que definió como “cajas políticas”.
El presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, Lisandro Catalán, se pronunció este jueves sobre la asistencia económica que la Nación otorgará a la provincia a través de un préstamo en concepto de adelanto de coparticipación y vinculó esa ayuda con una crisis estructural que, según sostuvo, fue provocada por el propio modelo de gestión provincial.
A través de su cuenta en X, Catalán afirmó que la situación financiera de Tucumán no responde a una falta de recursos, sino al modo en que se administra el Estado. “El problema es el despilfarro en cajas políticas”, expresó el dirigente libertario, al referirse al funcionamiento del aparato público provincial.
En su planteo, el dirigente tomó como referencia datos del Presupuesto 2026 y aseguró que más del 90% del gasto total es corriente, mientras que entre el 55% y el 60% se destina al pago de salarios. Desde esa lectura, cuestionó que el Estado provincial esté organizado para sostener su propia estructura antes que para promover crecimiento, inversión o desarrollo.
“Es un Estado diseñado para sostenerse a sí mismo, no para generar desarrollo”, señaló Catalán, quien además rechazó que en Tucumán exista un proceso real de ajuste o de reordenamiento fiscal.
Según afirmó, tras una caída “obligada” del gasto en 2024 y una recomposición en 2025, la proyección para 2026 muestra un regreso a niveles similares a los de 2023. “No cambiaron nada. Es el mismo modelo que llevó a Tucumán a esta situación”, sostuvo.
Otro de los ejes de sus críticas estuvo centrado en la baja ejecución de la inversión pública. Catalán aseguró que áreas sensibles como infraestructura vial, agua y saneamiento exhiben niveles de ejecución cercanos al 50%, lo que, a su entender, refleja la falta de capacidad de gestión en áreas clave para el desarrollo provincial.
“No invierten, no transforman, no gestionan. Pero el gasto político sí funciona perfecto”, lanzó.
En esa línea, también cuestionó la existencia de estructuras estatales sobredimensionadas, organismos descentralizados que —según dijo— operan como cajas políticas y partidas presupuestarias sin suficiente detalle público. Como ejemplo, mencionó el envío de $58.293 millones a comunas rurales sin discriminación clara sobre su distribución ni destino final.
“Cero transparencia. Cero control. Plata de los tucumanos manejada como un botín político”, denunció.
Catalán agregó que este esquema se sostiene pese a que Tucumán arrastra una de las mayores presiones fiscales del país. En ese marco, insistió en que el problema central no es la recaudación, sino el uso de los fondos públicos. “El problema nunca fue la recaudación. Fue y sigue siendo el despilfarro”, afirmó.
Para el referente libertario, la necesidad de acudir a un adelanto de coparticipación por parte de la Nación es una señal de que la provincia no logró ordenar sus cuentas. Por eso, advirtió que Tucumán necesita corregir su rumbo fiscal y dejar atrás un esquema que, a su juicio, solo genera dependencia, estancamiento y fragilidad financiera.
Las declaraciones de Catalán se conocen en medio de un debate creciente sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas provinciales, el peso del gasto corriente y la necesidad de avanzar en reformas estructurales que mejoren la calidad del gasto y la transparencia del manejo estatal.
FUENTE:https://quediario.com.ar/2026/04/03/catalan-tras-el-auxilio-financiero-de-nacion-a-tucuman-a-la-provincia-la-fundio-la-politica/









