Caputo también subrayó que la inflación interanual alcanzó el 32,4%, con una diferencia marcada entre bienes (28,1%) y servicios (42,1%). En ese contexto, destacó la baja del 0,5% en Prendas de vestir y calzado, que acumuló una suba interanual de apenas 15,6%, y remarcó que se trata de la cuarta caída mensual del rubro en los últimos trece meses, como señal de desaceleración en algunos precios sensibles.
El dato oficial difundido por el INDEC mostró que el mayor impacto en enero provino de Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un alza del 4,7%, impulsada principalmente por Carnes y derivados y Verduras, tubérculos y legumbres. Le siguieron Restaurantes y hoteles (4,1%), mientras que Educación (0,6%) y Vestimenta (-0,5%) fueron las divisiones con menor variación. La publicación del índice se dio además en medio de la renuncia de Marco Lavagna, lo que sumó tensión política al anuncio.
En su mensaje, Caputo vinculó la dinámica de precios con un proceso de reacomodamiento de precios relativos y con la fuerte caída previa en la demanda de dinero, que derivó en una dolarización equivalente a más del 50% del M2 antes de las elecciones de octubre.
Finalmente, reafirmó que los pilares del programa —equilibrio fiscal, control estricto de la emisión y recapitalización del Banco Central— apuntan a que la inflación converja a niveles internacionales, un objetivo que, según el ministro, Argentina no logra de forma sostenida desde hace más de dos décadas.
Los manifestantes marcharán desde distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, con columnas que partirán desde las sedes centrales de varios sindicatos y se desplegarán sobre las avenidas Rivadavia, Callao y Entre Ríos.
Además, se espera que la convocatoria se replique en distintas ciudades del país. Si bien el Gobierno porteño aún no confirmó el mapa de cortes, se prevé una fuerte concentración en la zona del Congreso desde las 12 y la aplicación del protocolo de seguridad, tal como ocurrió en la última movilización de la CGT a Plaza de Mayo el 18 de diciembre y en otras protestas de la central obrera.
Por su parte, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) convocó a un paro nacional docente en rechazo a la reforma laboral y previsional, en repudio al ajuste en educación y para exigir la devolución del FONID y de las sumas retenidas por el Gobierno nacional. La CONADU también confirmó su participación en el paro y la marcha en rechazo a la reforma laboral.
Los gremios de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) anunciaron un cese de tareas para el miércoles 11 de febrero desde las 13. La medida afectará sindicatos como Camioneros, Aeronáuticos y Portuarios.
En tanto, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) advirtió que este miércoles podría haber una medida de fuerza en el interior del país si no se aplican los salarios pactados en el Área Metropolitana de Buenos Aires.








