Un diputado libertario expresó opiniones sobre la dictadura militar, lo que generó controversia en la comisión

La reunión del plenario que debate la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional ha estado marcada por tensiones, con un enfrentamiento reciente entre Beltrán Benedit de La Libertad Avanza y Germán Martínez del Partido Justicialista (PJ). Durante el intercambio, Benedit hizo comentarios que generaron una fuerte reacción de Martínez, quien recordó la visita del legislador a represores en la cárcel de Ezeiza en 2024.

Benedit, en su intervención, afirmó que era momento de hablar sobre la verdad y la mentira: “Hemos callado mucho tiempo”, expresó. Esto fue en respuesta a las acusaciones de Aldo Leiva, también del PJ, quien lo responsabilizó de organizar encuentros con exmilitares condenados por crímenes de lesa humanidad, como Alfredo Astiz.

El momento de mayor tensión ocurrió cuando Benedit defendió el accionar de la dictadura militar, lo que llevó a Martínez a exclamarse: “Es para cagarlo a trompadas”, y posteriormente abandonó la sala, recriminándole a Benedit su visita a los condenados.

Benedit respondió: “No se vaya Martínez, no teatralice” y continuó discutiendo su postura respecto al «genocidio» y el accionar de las fuerzas subversivas. En ese contexto, defendió la visita a los represores como parte de una práctica de fe hacia aquellos que considera como enfermos y necesitados.

En 2024, una delegación de legisladores oficialistas se reunió con exmilitares condenados en la cárcel de Ezeiza, lo que provocó divisiones dentro del bloque libertario, resultando en las renuncias de Lourdes Arietta y Rocío Bonacci. La visita fue criticada tanto por la oposición como por otros integrantes de La Libertad Avanza, y se documentó que Benedit organizó dicha actividad junto a otros diputados. Algunos de los participantes, como Arrieta y Bonacci, expresaron posteriormente que habían sido engañados o no conocían a muchos de los exmilitares implicados.

Tensión en la comisión

En la reunión anterior, el ambiente también estuvo marcado por la tensión, evidenciada durante un intercambio entre Juan Grabois y dos diputados libertarios. El plenario dedicado a debatir el proyecto de Defensa de la Soberanía de Malvinas fue interrumpido debido a gritos e insultos entre los legisladores. Este contexto se intensificó tras un fallo de la Corte Suprema que afectó el artículo 154 sobre la venta de tierras a extranjeros.

La situación escaló cuando Grabois defendió a Myriam Bregman, generando un intercambio acalorado con el oficialista Jairo Guzmán. Grabois se acercó a Guzmán para confrontarlo, lo que dio lugar a fuerza y gritos que rápidamente se difundieron en redes sociales. El conflicto se agrandó cuando Gerardo Huesen, desde otro extremo de la sala, atacó a Guzmán con acusaciones, recordando su vínculo con Ricardo Bussi, hijo del exgobernador de Tucumán.

Fuente de la nota

Comentarios de Facebook

Comentarios