Los datos provienen de un informe de 1816 basado en la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU). La consultora explicó que estos datos son una estimación preliminar al Informe de Bancos del BCRA de agosto, el cual se publicará a finales de octubre.
Es importante señalar que el comportamiento entre hogares y empresas fue distinto. La mora de los hogares disminuyó en 0,1 puntos porcentuales, mientras que el nivel de irregularidad de las empresas aumentó del 3,6% al 3,8%.
A pesar de estos cambios, los datos generales mostraron una estabilización. La mora privada se mantuvo casi sin variaciones durante los cuatro meses entre mayo y agosto. Comparando con hace menos de dos años, la irregularidad total alcanzaba apenas el 1,5%, con un 2,5% para hogares y un 0,7% para empresas.
Señales de Rehabilitación desde marzo de 2024
La leve mejora de agosto presentó una particularidad notable. Según el informe de 1816, los saldos en mora de los hogares cayeron en términos reales, algo que no se había visto desde marzo de 2024.
Este dato es significativo porque la tasa de morosidad se calcula comparando los créditos irregulares con el financiamiento total. Así, la mejora de agosto no solo se debió a un cambio en el denominador, sino también a una reducción real en los saldos impagos.
La situación no fue uniforme entre las entidades financieras: la irregularidad de los hogares creció en 17 de las 30 principales instituciones, medidas por su volumen de préstamos a hogares, de acuerdo con 1816.
Refinanciaciones de Familias Superan los $2,7 Billones
Un dato relevante del informe es el relacionado con las refinanciaciones. En agosto, el saldo refinanciado llegó al 3,8% del crédito total a familias y al 0,8% del financiamiento a empresas, marcando nuevos máximos en ambas categorías.
En cuanto a los hogares, las deudas refinanciadas sobrepasaron los $2,7 billones. La consultora estima que este fenómeno podría contribuir a una reducción de los índices de morosidad en los próximos meses.
Sin embargo, el efecto de las refinanciaciones no es inmediato. Según las normas de clasificación de deudores, una persona en Situación 3, con atrasos de entre 90 y 180 días, necesita al menos dos meses para dejar de ser considerada morosa. Para quienes se encuentran en Situación 4 y Situación 5, los plazos son de cinco y ocho meses, respectivamente.
Otro indicativo que sugiere una posible moderación es la disminución del porcentaje de deuda bancaria clasificada en Situación 2, que cayó al 2,7%, el nivel más bajo desde agosto de 2025. En episodios anteriores, esos picos habían anticipado el aumento de la morosidad.
A pesar de estas señales positivas, 1816 advirtió que la velocidad de recuperación de la morosidad dependerá del crecimiento del crédito, dado que el stock de financiamiento es crucial en este indicador.
En términos de dinámica crediticia, el stock de préstamos en pesos al sector privado, medido en términos reales, se mantiene casi al mismo nivel que en julio de 2025, cuando el Gobierno eliminó las LEFI. El informe señala la “débil performance” de los préstamos en los últimos 15 meses.
Asimismo, la consultora resaltó la importancia de las tasas de interés. Según el informe, el aumento al 20% anual de la tasa forward en dólares entre un AO27 y un AO28 representa una “clara luz amarilla”. “A largo plazo, esta tasa en dólares deberá disminuir o las tasas en pesos (basadas en el 20% que paga el BCRA en REPO) aumentarán”, indicaron desde 1816.
Aumento de la Mora al 33,9% Fuera de Entidades Financieras
La estabilidad observada en las entidades financieras contrasta con el comportamiento fuera de este sector. Entre las entidades no financieras (fintechs, billeteras virtuales y cadenas comerciales), la mora de las familias incrementó por 21° mes consecutivo, alcanzando el 33,9%, desde el 33,69% anterior.
Este deterioro es particularmente relevante al compararse con el sistema financiero convencional: mientras que entre las familias, la irregularidad con entidades financieras se situó en el 12,8%, en entidades no financieras llegó al 33,9%, generando una diferencia superior a los 21 puntos porcentuales.
A pesar de esto, el peso de este segmento es menor dentro del financiamiento total: las entidades no financieras representan aproximadamente el 17% del crédito a los hogares, al considerar ambos grupos conjuntamente.









