Desde el oficialismo, se anunció que el Presupuesto 2027 prevé un superávit fiscal positivo, lo que permitiría alcanzar, por primera vez en la historia, cuatro años consecutivos de superávit financiero.
El conocido como “ley de leyes” también proyecta que Argentina exportará productos y servicios por USD 130 mil millones y que la balanza comercial tendrá un saldo favorable de USD 15 mil millones.
Asimismo, se estima que el tipo de cambio promedio anual será de $1728, basado en el tipo de cambio actual y la inflación proyectada para 2027.
El proyecto de presupuesto resalta que “el documento presentado refuerza el compromiso de este Gobierno Nacional con el equilibrio fiscal, fundamental para continuar con la eliminación de la inflación y fortalecer las herramientas de estabilización macroeconómica, que contribuirán a la recuperación del poder adquisitivo y al desarrollo nacional”.
Además, se indica que “la política fiscal iniciada el 10 de diciembre de 2023 está generando los resultados esperados en términos de estabilización macroeconómica”, y se prevé continuar mejorando la eficiencia de las políticas públicas relacionadas con el acompañamiento social, incrementar la efectividad de la obra pública y modernizar el Estado.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó los principales puntos del Presupuesto esta mañana a la mesa política encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. En la reunión también participaron otras figuras destacadas, como el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la senadora nacional, Patricia Bullrich.
A diferencia de 2024, cuando el presidente Milei presentó el Presupuesto en la Cámara de Diputados, en esta ocasión, la responsabilidad recaerá en el Secretario de Finanzas de la Nación, Federico Furiase, y el Secretario de Hacienda, Carlos Guberman.
Históricamente, la presentación del presupuesto ha sido responsabilidad del ministro de Hacienda. Sin embargo, se informa que el ministro Caputo no asistirá al Congreso para responder preguntas sobre el presupuesto. Su reticencia a participar en el Congreso es ampliamente reconocida y ha rechazado invitaciones de la oposición para discutir las políticas económicas.
Las expectativas sobre el Presupuesto 2027 son altas entre los aliados del Gobierno y los gobernadores alineados, y tendrá un impacto directo en otras negociaciones legislativas relevantes como la eliminación de las PASO, el régimen de Zonas Frías, el Super RIGI y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que actualmente están estancadas en el Senado.
Fuentes del bloque LLA expresaron confianza en la aprobación del presupuesto, aunque reconocieron que las negociaciones en el Senado son “difíciles”.
El debate sobre el Presupuesto se desarrollará en un contexto electoral intensificado, tanto a nivel nacional como provincial, lo que podría complicar las negociaciones entre el oficialismo y los gobernadores, así como con los bloques opositores que ya han mostrado tendencias a priorizar sus propios intereses electorales.









