El Tío Sam y Javier MileiAlfredo Sábat
“Es clave que las tasas de interés sigan bajas”, sentenció José Luis Daza, el viceministro de Economía. Lo dijo ante un pequeño grupo de ejecutivos de compañías nacionales y multinacionales el martes 18 de este mes en un desayuno a puertas cerradas en el salón del hotel Casa Lucía de Meliá Collection, en la calle Arroyo. Lo hizo luego de explicar en forma didáctica el recorrido que fue haciendo la economía después del cimbronazo financiero que sufrió en las elecciones de medio término. Fue un encuentro en el cual Daza participó junto con el asesor uruguayo, Ernesto Talvi, que apenas hizo unos pocos comentarios.
Lo escuchaban atentamente ejecutivos de algunos bancos chicos, multinacionales y hasta algún representante de alguna de las empresas varias veces tildadas como “prebendarias” por el presidente Javier Milei. El siempre correcto Daza, no obstante, no se corrió en ningún momento del manual oficial. Les pidió paciencia a todos y les dijo que pronto la economía iba a dar sus frutos. Los problemas estructurales, insistió, no se resuelven de un día para el otro. Al ser consultado sobre si, en caso de estar en riesgo la elección, estarían dispuestos a hacer algo de populismo, fue tajante: “Cero”, respondió.









