Javier Milei y sus medidas, en vivo: un nuevo foco de conflicto con Brasil y los desafíos del Gobierno en el Congreso

Banco Central de la República ArgentinaSoledad Aznarez

La reforma propuesta para la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) establece como mandato único de la autoridad monetaria preservar el valor del peso y velar por la estabilidad financiera. De este modo, se dejan de lado los objetivos múltiples introducidos en 2012. En aquel momento se agregó la creación de empleo mediante la política crediticia, el fomento a la producción nacional y la búsqueda de un desarrollo económico equitativo.

Los defensores de la normativa vigente argumentan que la inflación no es un fenómeno exclusivamente monetario, sino que responde a factores como la escasez de divisas o la puja distributiva. Resulta curiosa la insistencia en una teoría estructuralista que estuvo de moda en la región hace décadas, pero que los países exitosos en reducir la inflación a un dígito anual ya han abandonado por completo. Al respecto, una consulta a la Inteligencia Artificial ofrece una respuesta contundente: “Los bancos centrales de Chile, Brasil, Uruguay, Perú, Colombia, México y Paraguay consideran que la inflación es, fundamentalmente, un fenómeno monetario y de demanda. Alineados con el enfoque neoclásico o monetarista moderno, operan bajo un esquema de Metas de Inflación y utilizan la tasa de interés de referencia como su principal herramienta para regular la liquidez y guiar las expectativas del mercado”. Más aún, esta discusión teórica podría tener cierta relevancia en contextos de inflación baja; sin embargo, cuando los precios corren a dos dígitos anuales, las teorías estructuralistas hacen agua por los cuatro costados.

Fuente de la nota

Comentarios de Facebook

Comentarios