“De acá a las elecciones del año que viene difícilmente el crédito a familias sea un motor muy relevante de la actividad económica, como lo fue en el segundo semestre de 2024 y primer semestre de 2025, dado que más d el 27% de las personas que tomaron préstamos dejaron de ser ‘sujetos de crédito’, por estar en mora”, señaló el reporte de la consultora, que analizó los datos de la Central de Deudores del BCRA que la autoridad monetaria publicará hacia fin de julio.
Pese a ello, las perspectivas de crecimiento no son malas, dada la escasa incidencia del financimiento en la actividad: “Lo ‘positivo’ es que el peso del crédito en la economía local es tan pequeño que eso no significa que el PBI no pueda continuar creciendo en los próximos 12 meses”.
La morosidad en el crédito bancario y no bancario continuó creciendo en mayo, a pesar de que tanto el Gobierno como los bancos venían advirtiendo que la irregularidad ya había tocado su pico durante el verano. El informe de 1816 destacó que el aumento de la irregularidad tuvo especial impacto entre los jóvenes. El fenómeno afecta a 4 de cada 10 personas menores de 35 años con préstamos activos, quienes presentan al menos una obligación en mora, tanto en entidades financieras como no financieras.
La morosidad subió en la mayoría de las entidades. De las 30 instituciones más grandes en términos de préstamos a familias, en 26 de ellas la mora de mayo fue superior a la de abril. Los datos de mayo a nivel de entidad ya se encuentran disponibles en la plataforma web de la consultora, en la sección destinada a “Morosidad” dentro del apartado de “Sistema financiero”.
Menores de 45 años que no pueden pagar
Al analizar la distribución de la mora por segmentos etarios, el informe subrayó que el fenómeno es más grave entre los jóvenes. Casi el 40% de los menores de 35 años que mantienen créditos vigentes, ya sea en entidades financieras o no financieras, registra al menos un préstamo en situación irregular. Este porcentaje se ubica muy por encima del promedio general, y evidencia que las dificultades para cumplir con las obligaciones afectan más intensamente a los grupos de menor edad. En los tramos siguientes, la proporción cae: entre 36 y 45 años, el 31% tiene al menos un crédito en mora, y entre 46 y 55 años, el 23,5 por ciento.
El informe resaltó que la morosidad de los individuos es elevada en todos los segmentos etarios, pero especialmente alta entre los más jóvenes. Según los cálculos de la consultora, casi el 40% de los menores de 35 años con créditos vigentes tiene al menos un préstamo irregular. Esta cifra surge de la suma de datos de entidades financieras y no financieras. Entre los deudores de 18 a 25 años, la irregularidad alcanza el 42,8%, y entre los de 26 a 35 años, el 39,3 por ciento. El porcentaje desciende de manera progresiva en los grupos de mayor edad.
El informe puntualizó que los próximos datos oficiales, correspondientes a junio y julio, permitirán determinar si la tendencia alcista se sostiene o si el “efecto aguinaldo” contribuye a una reducción de la morosidad.









