Mantener una dieta saludable en el tiempo hará que el cuerpo impulse el metabolismo con mayor rapidez. La clave está en disminuir el azúcar en la sangre.

A diferencia de lo que se cree, la grasa tiene su grado de importancia en el cuerpo. Necesaria para la vida, es energía vital para llevar a cabo todas las rutinas diarias. Claro que el problema no es la grasa en sí, sino su excedente en el organismo. La grasa superficial es un gran aliado a la hora de aislar el frío, protegiendo de golpes y como reserva energética.

La acumulación excesiva es el problema. El cuerpo la almacena en diferentes ámbitos y por distintas razones. La alimentación rica en grasa es el caso más común, en donde una persona con un mal hábito alimenticio lo sufrirá más que aquellos que llevan a diario una vida alimenticia saludable. Consumir altos niveles de azúcar y poca cantidad de agua no es lo recomendado. En cambio, una dieta balanceada, con ejercicios físicos acompañando la rutina, mejora la condición.

La ansiedad por comer también es un problema, ya que con tal de saciar el hambre se consumirá la comida que esté más al alcance. Las comidas rápidas complacen en el momento, pero en el paso del tiempo complicará las cosas. Respecto a los problemas metabólicos, la acumulación de grasas se puede dar por el consumo de alcohol y la retención de líquidos, siendo los principales culpables de este inconveniente. La actividad física siempre es recomendable para eliminar la grasa y el agua ayudará a limpiar las toxinas y oxigenar el cerebro.

Si bien los médicos recomiendan complementar las dietas con ejercicio físico (la inactividad hace que la grasa invada la espalda, abdomen, brazos y piernas, resultando muy grave para aquellos que pasan muchas horas sentados o en la misma postura), es sabido que una buena alimentación es el puntapié inicial de algo positivo. Aquellos que están frustrados y ven imposible la pérdida de peso, sólo necesitan un empujón. Y como tampoco es recomendado hacer todo de golpe, hay algunas maneras de bajar de peso tomando pequeñas iniciativas.

Siete alimentos «quemagrasa»
Chocolate amargo: Al no incluir grasas en su composición y poseer una gran cantidad de antioxidantes, genera una sensación de saciedad que se mantiene en el tiempo y evita el consumo de picoteos pecadores.

Pescado: Rico en Omega 3, es el más sabroso en ácidos grasos, resultando esencial para regular el nivel de colesterol y agilizar el funcionamiento del organismo.

Frutas. La uva o la manzana aportan un tipo de fibra que colabora para brindar sensación de saciedad y eliminar toxinas.

Vitamina C. Presente en los cítricos, el kiwi y el morrón, mejora el sistema inmune, baja los niveles de insulina de manera natural y ayuda al cuerpo a quemar calorías.

Lácteos descremados: Aceleran el metabolismo, otorgando los beneficios ya conocidos.

Cereales. Gran fuente de energía, colaboran directamente en la reducción de grasa al realizar actividad física. Además, son esenciales a la hora de bajar el nivel de colesterol.

Remolacha. Es desintoxicante y depurativa.

 

Fuente: http://www.infobae.com/2015/10/23/1764533-siete-maneras-perder-grasa-corporal-ir-al-gimnasio

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